Sociedad
Juicio por la desaparición de un niño: declararon un curandero y un sacerdote
El curandero Fernando Ariel Gálvez relató los llamados que recibió de Daniel Oscar Ramírez el día de la desaparición. El sacerdote Cristian González dijo haber notado cierto nerviosismo en dos acusados, y el tribunal le recordó lo que había declarado dos años antes.
Redacción La Bajada ·
El Tribunal Oral Federal de Corrientes escuchó este jueves a siete testigos en el juicio por la sustracción y el ocultamiento de un niño de cinco años, que está desaparecido desde junio de 2024 en El Algarrobal. Entre ellos declararon un curandero y el sacerdote que atendía la capilla de 9 de Julio, Cristian González.
El primero fue Fernando Ariel Gálvez, de Gobernador Martínez, que se presentó como curandero y no como vidente. Según su relato, Daniel Oscar Ramírez, imputado, lo llamó la tarde del 13 de junio de 2024 para pedirle ayuda con la búsqueda. “Él pensaba que yo podía ver a las personas lo que pasó pero yo no tengo esa capacidad”, dijo Gálvez.
Publicidad
Ante su falta de memoria en la audiencia, se le leyó lo que había contado ante la Fiscalía Federal de Goya en julio de 2024. En esa declaración previa, Gálvez había recurrido a su teléfono celular para enumerar los contactos con Ramírez ese día: según ese registro, Ramírez volvió a llamarlo a las 18.11, le escribió a las 18.30 y poco después le envió dos fotos del niño.
Gálvez contó además que hubo un último llamado, cerca de las 22.00. En esa ocasión, fue Gálvez quien le dijo a Ramírez que “los mayores tenían que saber porque eran los responsables”. Ramírez le respondió que no tenía novedades y que seguían con la búsqueda.
Después declaró González, quien dijo haber notado “algo nerviosos” a dos de los acusados, Carlos Guido Pérez y María Victoria Caillava, cuando los encontró en El Algarrobal tras la desaparición. El tribunal le recordó que dos años antes había dicho que estaban “demasiado tranquilos”. El sacerdote también contó que le prestó la casa parroquial al entonces comisario Walter Maciel, también imputado, a quien le recomendó ser menos severo con el personal. Y dijo que dos acusados, Nicolás Gabriel Soria y Alan Juan José Cañete, le preguntaron por el niño cuando los recibió en la parroquia.
La enfermera Ramona Sotelo, amiga de la acusada Mónica Millapi, contó que esta le preguntó si conocía a un vidente para ayudar en la búsqueda. “Pero yo le dije que solo conocía curanderos”, relató. La vecina María Quintina Blanco declaró que, en la madrugada del 14 de junio de 2024, se comunicó con Laudelina Peña para confirmar si el niño había aparecido. “Ella me dijo que estaba en la comisaría y que era cierto pero después nos enteramos de que todo era mentira”, afirmó. El productor ganadero Juan Martín Ledesma Santinón contó que ese 13 de junio llamó a un familiar del niño para que trabajara al día siguiente, y que este le respondió que el chico se había perdido. Según ese relato, el niño se extravió cuando “salió a caminar” en el campo.
Cerró la jornada el policía Vicente Martínez, de 9 de Julio, que participó de la búsqueda la noche del 13 al 14 de junio. Martínez relató que, al volver del campo, escucharon gritos que anunciaban un hallazgo y vio la desesperación de la madre del niño, que corrió hacia el naranjal. Después se confirmó que era una falsa alarma, y sostuvo que “hasta el día de hoy no sabemos quién dio la (falsa) noticia”.
La Bajada del día
Cada mañana, lo más importante de Paraná, Entre Ríos y el país en tu correo. Gratis.
Te mandamos un correo para confirmar. Te podés dar de baja cuando quieras. Ver privacidad.