Policiales
Un testigo firmó un acta sin ver lo secuestrado en el juicio en Corrientes
Declararon policías, una bioquímica y vecinos sobre los procedimientos de los primeros días. La próxima audiencia será el miércoles, con nueve testigos citados.
Redacción La Bajada ·
El jueves 29 de octubre, el Tribunal Oral Federal de Corrientes escuchó a varios testigos que presenciaron medidas tomadas en los primeros días de la investigación por la desaparición de un niño de cinco años, ocurrida el 13 de junio de 2024 en 9 de Julio. Esta semana presidió las audiencias el camarista Eduardo Ariel Belforte, mientras que el presidente del tribunal, Fermín Ceroleni, participó de forma remota.
El foco de las declaraciones fueron los secuestros de elementos y las pericias. La defensa de María Victoria Caillava y Carlos Guido Pérez, ambos imputados, volvió a intentar desacreditar esos procedimientos. En su interrogatorio se concentró en la pericia odorológica sobre los vehículos, en cuánto duró y en quiénes participaron.
Publicidad
Ramón Gabriel González, un changarín, relató que la Policía lo retuvo cuando iba a llevar sándwiches y agua a personas que participaban del rastrillaje. Lo convocaron como testigo del secuestro de un papel con una mancha roja que parecía sangre. “Me hicieron firmar el sobre y el acta”, dijo, y agregó: “Nunca vi lo que secuestraron”. Tampoco pudo leer el documento: “no sé hacerlo”.
Ramón José Rocdán presenció la toma de muestras para la pericia odorológica en los vehículos de Caillava y Pérez. Describió que las prendas del niño estaban en bolsas “como de supermercado”, anudadas. Según le explicaron, los peritos aplicaron un líquido para resaltar el olor y facilitar el reconocimiento de los perros.
Un vecino de 9 de Julio presenció el levantamiento de manchas de sangre en un campo lindero al pueblo, donde también se secuestró una media. Recordó que, tiempo después, un policía le comentó que las manchas correspondían a un caballo lastimado en la boca.
La comisario inspector María Vanesa Paola Sotomayor, bioquímica de la Policía de Corrientes, participó de dos levantamientos de indicios. En el Volkswagen Voyage de Daniel Ramírez y Mónica del Carmen Millapi, ambos imputados, dijo: “En el auto se levantaron manchas rojizas”. Aclaró que no procesó esas muestras. Sobre un campo donde se halló una naranja y otras manchas, no pudo precisar el lugar, porque era de noche y fue la única vez que fue a la zona.
El subcomisario Ricardo Ramón Romero dijo que se sumó a los rastrillajes cinco días después de la desaparición, porque su jefe lo había dejado al frente del 911 de Goya. No recordaba haber participado de un procedimiento en el que se secuestró un cuchillo en un campo cercano.
La búsqueda aérea también quedó en discusión. El comisario mayor Diego Ariel Navarro, responsable de los drones de la fuerza, dijo que en un primer momento se envió un solo aparato a la zona y que al segundo día el jefe de Policía ordenó enviar otro. “Se rastrillaron campos lagunas las dos rutas y no se halló nada de interés”, afirmó. Agregó que hubo sobrevuelos nocturnos con cámaras térmicas y que, tras 30 días de rastrillajes aéreos, no se encontraron indicios del niño.
El juicio continuará el miércoles, con nueve testigos citados. Por un tema de agenda, el jueves no habrá audiencia.
La Bajada del día
Cada mañana, lo más importante de Paraná, Entre Ríos y el país en tu correo. Gratis.
Te mandamos un correo para confirmar. Te podés dar de baja cuando quieras. Ver privacidad.